Cómo hacer una RCP básica

¿Qué es una RCP básica?

La reanimación cardiopulmonar o RCP es un procedimiento de salvamento que se realiza cuando nos encontramos una víctima en parada cardiorrespiratoria.

Anualmente, más de 6 millones de personas sufren un paro cardíaco súbito sin previo aviso. Los estudios demuestran que las víctimas a las que se le ha hecho una RCP antes de recibir ayuda médica tienen no sólo más posibilidades de sobrevivir sino que también tienen una mejor recuperación.

No toda la población está concienciada de la importancia que tiene el saber actuar frente a estas situaciones, por ello es imprescindible impartir este tipo de formación, con la finalidad de que aquellas personas que estén sufriendo un paro cardíaco puedan ser atendidas en la mayor brevedad posible.

Cabe destacar que en muchas ocasiones puede ser necesario el haber hecho un curso de primeros auxilios para según qué maniobras, pero saber las técnicas básicas de la RCP será útil para todos ya que, una parada cardiorrespiratoria sucede en el momento más inesperado y todo el mundo puede ser víctima.

Estas indicaciones NO sustituyen en ningún caso una formación en primeros auxilios, pero si se hacen bien, pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte de una persona.

La RCP consta de dos momentos:

  • Respiración boca o boca, que provee oxígeno a la víctima.
  • Compresiones torácicas, que mantienen la circulación sanguínea.

El tiempo juega en contra en el momento que una víctima entra en parada cardiorrespiratoria. En sólo 4 minutos que el cerebro no reciba el oxígeno correspondiente, los daños pueden ser permanentes.

¿Cómo hacer una RCP básica?

Saber reconocer una parada cardiorrespiratoria

Cuando una persona cae al suelo y no responde, no respira o no tiene pulso, debemos iniciar una serie de pasos para verificar si la víctima está en parada cardiorrespiratoria.

 Comprobar conciencia

Si la víctima está consciente la dejaremos en la posición en la que la hemos encontrado y llamaremos al 112. Esperaremos que lleguen los servicios de emergencias y la revalorizaremos continuamente.

En caso de que no responda, colocaremos a la víctima tumbada de espaldas al suelo y abriremos la vía aérea utilizando la maniobra frente-mentón para verificar que no tenga nada que no le permita respirar.

Comprobar la respiración

Nos fijaremos si hay movimientos torácicos, escucharemos si hace ruido al respirar o si notamos la respiración con la mejilla o la mano. Si respira con normalidad, continuaremos revalorizando la víctima puntualmente hasta que lleguen los servicios de emergencias.

En caso de que no respire, llamaremos al servicios de emergencias e indicaremos bien claro el lugar donde estamos y que estamos con una víctima de una posible parada cardiorrespiratoria.

Iniciar compresiones torácicas

Es indispensable que la sangre siga fluyendo por los órganos y lo conseguiremos mediante las compresiones torácicas.

Tenemos que arrodillarnos junto a la víctima para poder tener más facilidad a la hora de realizar las maniobras. Luego ,con el fin de poder realizar una reanimación cardiopulmonar básica, colocaremos el talón de una de nuestras manos en el centro del pecho de la víctima. A continuación, se debe colocar el talón de la otra mano sobre la primera y entrelazaremos los dedos. Finalmente, con un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto presionaremos el pecho de la víctima ininterrumpidamente.

Si tienes falta de reanimación cardiopulmonar, debes continuar haciendo la reanimación cardiopulmonar hasta que notes signos de movimiento o hasta que el personal médico de urgencia tome el control.

Si por el contrario sí que estás capacitado en reanimación cardiopulmonar, abre las vías respiratorias y proporciona respiración de rescate.

Insuflaciones de rescate

Después de 30 compresiones realizaremos 2 respiraciones de rescate. Tenemos que ver cómo se infla el pecho para valorar que lo estamos haciendo correctamente.

Volvemos a las compresiones

Realizaremos 30 compresiones más y volveremos a hacer 2 insuflaciones de rescate hasta que la víctima respire con normalidad o lleguen los servicios de emergencia.

 

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