Desfibrilador automático o semiautomático: ¿Cuál debo elegir?

Tener un espacio cardioprotegido significa tener operativo un desfibrilador, y que el mismo está listo para usarse en caso de emergencia. Sin embargo, una de las dudas más comunes que tienen nuestros clientes es: ¿qué tipo de desfibrilador elijo?

Existen dos tipos de desfibriladores: los desfibriladores automáticos y los desfibriladores semiautomáticos. Normalmente, en España la mayoría de las instalaciones en espacios cardioprotegidos son de desfibriladores semiautomáticos.

Sin embargo, y para evitar confusiones entre desfibriladores automáticos o semiautomáticos, debes saber que a ambos se les denomina Desfibrilador Externo Automático (DEA), de acuerdo con el Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar. Antes de decidirte por uno o por otro, debes saber en qué se diferencian y cuál es la secuencia de funcionamiento de cada uno. Te lo contamos.

Diferencias entre un desfibrilador automático y uno semiautomático

Tal y como hemos comentado, en nuestro país se instalan principalmente desfibriladores semiautomáticos. Esto se debe a la facilidad del proceso de descargas, ya que estos modelos tienen un funcionamiento más rápido, lo que se aprecia como una diferencia clave al compararlos con los desfibriladores automáticos. Con ello, lo que se busca es el éxito total de la resucitación cardiopulmonar en un tiempo eficaz que permita salvar la vida de la víctima.

El desfibrilador automático presenta las siguientes ventajas:

  • Tiene una alta velocidad de operación, por lo que se ahorra tiempo y se aumenta la probabilidad de que la víctima recupere el sentido.
  • El mismo dispositivo puede detectar el ritmo cardíaco fácilmente.
  • Se utilizan electrodos adhesivos, que son los encargados de realizar la descarga mediante una desfibrilación remota.
  • Se puede monitorear el ritmo cardíaco.
  • En caso de ser necesario, se realizará una desfibrilación automática de forma segura.

Los desfibriladores semiautomáticos, por su parte, tienen las siguientes ventajas:

  • Son extremadamente fáciles de manejar. Así, en caso de urgencia, cualquier persona puede usarlo.
  • Se pueden atender las paradas cardiorrespiratorias mientras los servicios de emergencia están en camino.
  • Tiene la capacidad de salvar vidas de forma fácil.
  • Los cursos los realizan profesionales y se puede aprender rápido.

Como ves, ambos cumplen su función de reanimación. Aun así, algunos equipos muestran mayores dificultades de uso respecto a otros, es más fácil para las personas usar los modelos semiautomáticos instalados en espacios públicos y corporativos.

Espacio cardioprotegido con desfibrilador

Para saber qué tipo de desfibrilador es el más indicado para conseguir tu espacio cardioprotegido, debes tener en cuenta varias características que serán las que definirán qué tipo de equipo necesitas:

  • Empresas, organizaciones públicas, colegios, centros deportivos y otros lugares alejados de la ciudad donde se dificulta la llegada de una ambulancia en al menos 10 minutos, deben contar con un desfibrilador liviano, fácil de utilizar y con excelentes garantías para personas que no están acostumbradas a usarlos.
  • Quienes disponen de entrenamiento para utilizar un desfibrilador, como es el caso de cuerpos de emergencia, rescate marítimo, estaciones de policía y protección civil deben contar con un DEA resistente y pequeño.
  • En el caso de hospitales y ambulancias, se debe elegir el desfibrilador en función del número aproximado de salvamentos.

Si tienes alguna duda sobre qué tipo de DEA se adapta mejor a tus necesidades, pregúntanos sin compromiso. Recuerda que es fundamental incluir un desfibrilador en el plan de prevención para contar con un espacio cardioprotegido.

Además, en Neosalus ayudamos en la formación en el uso del DEA para familiarizarse con el equipo y garantizar el buen funcionamiento del aparato a la hora de atender una parada cardíaca.

‘equip i garantir el bon funcionament de l’aparell a l’hora d’atendre una parada cardíaca.

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