La tecnología al servicio de la salud cardiovascular

Cada año mueren 30.000 personas por parada cardíaca en España, de los cuales, el 25% son presenciadas por personas que podrían salvarles la vida si contaran con un desfibrilador a mano.

Todos podemos ser víctima. Las personas, es decir, aquellos que no sufren ninguna dolencia cardiovascular también pueden sufrir un episodio inesperado a causa de un fallo cardiaco y como consecuencia, sufrir una muerte súbita. De hecho, se calcula que el 50% de las personas que mueren por muerte súbita no presentan ningún indicio o enfermedad relevante ni se detecta causa de infarto.

Delante de una parada cardiaca el tiempo de reacción es vital, ya que pasados los primeros 5 minutos las secuelas crecen de forma exponencial. Cada minuto que pasa sin actuar desde que se produce la parada se reducen las probabilidades de supervivencia entre un 7% y un 10%.

Aquí está la importancia cada vez hayan más espacios cardioprotegidos, que los espacios públicos y privados aumenten la presencia de desfibriladores así como la formación de la gente en manejarlos. La Sociedad Española de Medicina y Seguridad del Trabajo tiene como objetivo que en caso que se dé una parada cardiaca se garantice que el puesto de trabajo está preparado para actuar eficientemente antes de la llegada de los servicios de emergencia.

Esta es la entidad encargada de certificar que los espacios son debidamente cardioprotegidos.

Hoy en día, los desfibriladores cuentan con la más innovadora tecnología que permite una utilización fácil y muy intuitiva, para que todo el mundo pueda salvar una vida. Una vez encendido, el desfibrilador facilita las instrucciones necesarias para asistir al cliente. Para empezar, se deben colocar los electrodos al pecho de la víctima para que el aparato efectué un electrocardiograma. Así el desfibrilador lea el ritme cardiaco y detecte que se necesita o no, una descarga eléctrica para restaurar el ritmo cardiaco normal. Si el paciente necesita recibir descargas, la máquina indicará cómo proceder.

En Neosalus promovemos los espacios cardioprotegidos y realizamos formación en uso de desfibrilador y Soporte Vital Básico (SVB).

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