¿Qué es un paro cardiaco?

Un paro cardiaco se da al cabo cuando uno de los músculos de corazón no obtiene suficiente sangre. Cuanto más tiempo se tarda en interferir y no ofrecer a la persona con paro cardiaco un tratamiento, más daño recibirá el músculo del corazón. Por lo tanto, es una emergencia médica realmente seria donde la vida del paciente está en alto riesgo.

En España cada año se realizan alrededor de 30.000 paros cardíacos y, los diferentes estudios realizados, demuestran que una actuación precoz hace posible que la tasa de supervivencia se incremente en un 70%, por eso es de vital importancia educar a la población en RCP básica para saber cómo actuar en estas situaciones.

Síntomas de un paro cardiaco

Algunos de los síntomas de un paro cardiaco podrían ser los siguientes:

  • Dolor de pecho
  • Dolor en otras partes del cuerpo como la mandíbula, el cuello, la espalda etc.
  • Sentirse mareado
  • Sudor
  • Toser o estornudar
  • Un sentimiento fuerte de ansiedad o un ataque de pánico
  • Dificultad al respirar

Factores de riesgo de infarto

Entre los factores de riesgo de un paro cardiaco se incluyen los siguientes:

  • Los hombres mayores de 45 años y las mujeres mayores de 55 años.
  • Presión arterial alta ya que, con el paso de los años, pueden dañar las arterias del corazón.
  • Ser fumador o haberlo sido durante mucho tiempo.
  • Falta de actividad física.
  • Consumo de drogas.
  • Antecedentes familiares de paros cardíacos.
  • Estrés crónico.

Es muy importante tener en cuenta que algunos de estos factores pueden prevenirse y la gran mayoría dependen de cambiar de estilo de vida.

 

¿Cómo actuar ante un paro cardiaco?

Si sospechas que una persona está sufriendo un paro cardiaco, lo más importante es llamar a una ambulancia lo antes posible. Una vez que reciba un tratamiento médico y profesional, el paciente tendrá más posibilidades de sobrevivir. No obstante, existen otras opciones que podrían ayudar a la persona mientras llega la ambulancia:

 

 Asegurar un ambiente seguro

Asegúrate de que el paciente no esté rodeado de muchas personas y tenga el suficiente espacio seguro como para poder ayudarle ante el paro cardiaco.

 

Comprueba el estado del paciente con paro cardiaco

Comprueba si el paciente es capaz de reaccionar a lo que dices o si es capaz de respirar. En caso de que esté inconsciente o jadeando, procede a ofrecerle una RCP (resucitación cardiopulmonar) para poder mantener el flujo sanguíneo.

Recuerda que una RCP consiste en presionar rápido (entre 100 y 120 compresiones por minuto) y con suficiente fuerza sobre el pecho del paciente.

 

Desfibrilador externo automático

Un desfibrilador externo automático ayudará al paciente ante un paro cardiaco y favorece las posibilidades de que el paciente sobreviva. En Neosalus nos disponemos a garantizar soluciones de cardioprotección mediante nuestros desfibriladores.

Cada vez se están implantando más desfibriladores en zonas públicas, por lo que el índice de supervivencia que hemos nombrado anteriormente se incrementa ya que suelen ser desfibriladores automáticos y eso ayuda notablemente en situaciones extremas.

En definitiva, en Neosalus cuidamos de tu salud y nos ponemos a disposición a través de nuestros desfibriladores y las formaciones para que, si en algún momento de tu vida, te encuentras en una situación similar, puedas actuar y aumentar las probabilidades de supervivencia de la persona a la cual estas intentando ayudar.

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