Preguntas frecuentes sobre el paro cardíaco súbito

¿Qué es un paro cardíaco súbito o repentino?

El paro cardíaco súbito (PCS) es un fallo del sistema eléctrico del corazón que provoca súbita e inesperadamente latidos rápidos y luego erráticos, hasta que el corazón se detiene totalmente. Dos de las formas más comunes en que comienza un episodio incluyen un ritmo de latidos rápido llamado taquicardia ventricular (TV) y un ritmo caótico llamado fibrilación ventricular (FV). Cuando esto sucede, el corazón no puede bombear sangre eficientemente. De esta forma, se compromete el flujo de sangre hacia el cerebro y la víctima pierde conciencia rápidamente.

Durante un PCS, la RCP por sí sola no basta para restablecer el ritmo cardíaco. Realizar una desfibrilación cardíaca inmediata es la única forma eficaz de restablecer el ritmo cardíaco. La tasa de supervivencia después de un paro cardíaco disminuye en un diez por ciento por cada minuto que pasa desde el colapso del paciente hasta la desfibrilación.

¿Es lo mismo un PCS que un ataque cardíaco o infarto?

No. El ataque cardíaco sucede cuando una obstrucción en una arteria produce falta de llegada de oxígeno al músculo del corazón y termina dañándolo. Las víctimas de un infarto pueden sentir dolor en el pecho y generalmente se mantienen conscientes. Los ataques cardíacos son graves y pueden generar un PCS. Sin embargo, un PCS puede suceder independientemente de que haya o no un infarto y sin previo aviso. El PCS puede ser mortal si no se trata inmediatamente.

¿Qué es la desfibrilación?

La desfibrilación es la aplicación de una corriente eléctrica al corazón durante un episodio de arritmia cardíaca con el fin de salvar la vida del paciente. La energía eléctrica atraviesa el corazón desde electrodos colocados en el pecho y ayuda a restablecer un ritmo sinusal natural.

¿Quién está en riesgo?

La gente con riesgo más alto es la que tiene antecedentes personales o familiares de problemas cardíacos, cardiopatía isquémica, diabetes o accidente cerebrovascular. Sin embargo, el PCS es impredecible y puede afectar a cualquier persona, en cualquier momento y lugar, sean personas grandes o pequeñas, fumadores o no fumadores, enfermas o saludables. Un número alarmante de jóvenes muere cada año de PCS; muchos de ellos no sabían que tenían problemas cardíacos hasta que sucedió el paro. El PCS se da frecuentemente en personas activas y en apariencia saludables sin problemas cardíacos conocidos ni otros problemas de salud.

Si ocurre un PCS, ¿se puede salvar a la víctima con RCP?

Es un error común creer que la RCP por sí sola y una llamada a los servicios de emergencia bastan. La RCP es una medida temporal que mantiene el flujo de sangre y oxígeno hacia el cerebro. No sirve para hacer regresar el ritmo cardíaco a su estado normal durante una fibrilación ventricular. La clave para sobrevivir es la desfibrilación, realizada lo más pronto posible. Sólo la desfibrilación puede restablecer el ritmo cardíaco normal.

¿Qué hace un desfibrilador?

Un procesador colocado dentro del DEA analiza el ritmo cardíaco de la víctima a través de electrodos adhesivos que se colocan en el pecho del paciente y recomienda cuando es necesaria una descarga. Si es necesaria la descarga, se aplica una corriente eléctrica al corazón a través de la pared torácica por medio de las almohadillas adhesivas de electrodos.

Los desfibriladores cardíacos como los PAD de HeartSine están diseñados especialmente para no aplicar descargas a menos que sea necesario para salvar la vida de la víctima.

La descarga que produce el desfibrilador ayuda a restablecer el ritmo cardíaco normal.

¿Por qué necesita usted un desfibrilador automático externo de HeartSine?

Los dispositivos HeartSine pueden ser utilizados por cualquier persona, en cualquier momento y lugar, para administrar una descarga eléctrica que puede salvar la vida de una víctima de paro cardíaco súbito. Si se utiliza únicamente la RCP, las probabilidades de sobrevivir a un PCS son de menos del cinco por ciento; sin embargo, si se combina la RCP con el uso inmediato de un desfibrilador cardíaco, las probabilidades de supervivencia aumentan a más del 75 por ciento.

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