¿Sabes que debes tener en el botiquín de casa?

Hoy rescatamos una noticia de La Vanguardia donde explica que debes tener en tu kit de primeros auxilios domésticos.

Los accidentes domésticos pueden ser: cortes en los dedos, caídas infantiles, quemaduras, un resfriado fuerte… Todas las casas deberían tener su propio dispensario médico, una versión reducida de material sanitario profesional para poder hacer frente a estos pequeños accidentes.

«Un botiquín puede ser cualquier armario, caja o maleta que pueda contener los medicamentos y el material sanitario necesario para poder atender y aliviar pequeñas molestias, síntomas leves o trastornos menores, en las condiciones necesarias», explican las farmacéuticas Carme Capdevila, Maria Estrada y Mireia Massot en la web del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB) al artículo citado.

El botiquín casero debe estar protegido de la luz y en un ambiente aireado y sin excesiva humedad. Recordad que debe estar siempre bien cerrada y fuera del alcance de los niños.

El botiquín debe tener tres tipos de productos: medicamentos, material sanitario y teléfonos de urgencia.

Los medicamentos que deberíamos tener en el botiquín son para desinfectar las heridas (alcohol, agua oxigenada, yodo…), analgésicos, antitérmicos, laxantes, antidiarreicos, antitusígenos, mucolíticos, expectorantes y antiácidos. En resumen, fármacos que sirven para aliviar un dolor puntual, problemas intestinales y estomacales, resfriados y heridas.

El material sanitario es algodón, compresas de gasas estériles, venas elásticas, esparadrapo, tiritas cicatrizantes, tijeras de punta redonda, pinzas, termómetro y apósitos desinfectantes. Son productos que básicamente se utilizan cuando hay heridas o torceduras. Materiales que deben emplearse una vez se ha limpiado y desinfectado la lesión y siempre con las manos limpias.

Finalmente, es importante tener a mano teléfonos de emergencia como el correspondiente a cada Comunidad Autónoma, así como los referidos a centros de información toxicológica (en caso de ingerir productos tóxicos y agresivos como lejía, por ejemplo).

Es esencial que todos estos productos estén en buenas condiciones y no estén caducados. Los medicamentos deben guardarse dentro del envase original junto con el prospecto para futuras consultas. También se debería revisar las fechas de caducidad del botiquín un par de veces al año como mínimo y llevar a la farmacia los productos caducados.

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