¿Qué tipos de desfibriladores existen?

Existen muchos tipos de desfibriladores, pero todos ellos son dispositivos que ayudan a normalizar el ritmo cardiaco de las personas y permiten mantener en casos de urgencia las constantes vitales de la víctima hasta que esta pueda ser atendida por los servicios médicos.

Dentro de una clasificación genérica se podría distinguir dos tipos de desfibriladores. Los externos que son aquellos que se pueden instalar en cualquier zona pública o privada para que se pueda hacer uso de ellos en caso de emergencia o los internos, que son aquellos que se introducen en los pacientes para hacerles circular una corriente eléctrica de alto voltaje y revertir así las arritmias.

Dentro de los desfibriladores externos, existen diferentes clasificaciones, estas dependerán del conocimiento que tenga la persona que vaya a hacer uso de él y del tipo de descarga que aplique.

Tipo de usuario

En función de lo preparado que pueda llegar a estar la persona que vaya a hacer uso del desfibrilador se pueden encontrar modelos diferentes, desde aquellos que te indican todos los pasos a seguir a la hora de utilizarlo hasta aquellos más técnicos que no incluyen indicaciones, ya que frecuentemente son más utilizados por personas con conocimiento y experiencia en el sector sanitario.

Desfibriladores Manuales

Los desfibriladores manuales tienen un uso indicado para personal cualificado debido a que sus funciones son mucho más complejas. Según la normativa europea solo pueden utilizarlo personal sanitario entrenado.

Automáticos (DEA)

Los desfibriladores automáticos tienen la función de aplicar descargas sin avisar previamente. Esta característica puede llegar a ser peligrosa para la persona que socorre a la víctima, es por ello, que en los últimos años han ido cayendo en desuso. Sin embargo su terminología DEA se sigue utilizando, ya que eran los primeros y únicos desfibriladores que se utilizaban antiguamente.

Semiautomáticos (DESA)

Los desfibriladores semiautomáticos se enfocan a un uso público en el momento de emergencia. Se trata de dispositivos que advierten el momento de la descarga e indican a la persona que lo utiliza que debe separarse del paciente y pulsar el botón que activará la desfibrilación.

Son dispositivos que requieren de poca capacitación por parte del usuario, ya que el aparato va indicando los pasos a seguir y, algunos desfibriladores incluso tienen la ayuda de un especialista en emergencias a través de un dispositivo adaptado en el propio equipo.

Estos desfibriladores son los más comunes de encontrar en lugares públicos como metros, teatros o colegios.

Por descarga

Dentro de los diferentes tipos de desfibriladores que podemos encontrar, también existe una clasificación en función de su descarga, es decir, según la potencia o corriente con la que aplique el choque.

En este caso solo encontraríamos dos tipos de desfibriladores, los monofásicos y los bifásicos.

Monofásicos

Los desfibriladores monofásicos se caracterizan porque solo cuentan con una corriente y esta se efectúa en una sola dirección. Esto supone una alta dosis de descarga en tres choques diferentes de 200, 300 y 360 julios.

Bifásicos

Los desfibriladores bifásicos tienen un sistema mucho más avanzado por lo que requieren hasta un 40% menos de energía para funcionar y en consecuencia producen un daño miocárdico menor.

Estos aplican una corriente doble, pues son capaces de cambiar de polaridad durante el choque. Son capaces de administrar tres choques de 150. Son los equipos más eficaces y además, el que tengan un menor gasto de energía implica un ahorro de costes.

Desfibriladores Internos

Los desfibriladores internos son aparatos a través de los cuales se hace circular una corriente eléctrica brusca y de alto voltaje para detener o revertir las arritmias en el momento en que se están produciendo. El tipo de arritmias que trata este tipo de desfibrilador son las generalmente denominadas arritmias ventriculares.

Los desfibriladores internos capturan las anomalías del ritmo cardíaco y actúan de forma automática aplicando una descarga eléctrica fuerte y brusca que contenga la energía suficiente para que la arritmia remita y el corazón recupere su ritmo normal.

Se requiere de una operación quirúrgica para poder colocar estos equipos de cardioprotección en la región torácica del paciente.

La cardioprotección puede llevarse tanto de forma interna como externa. Ahora ya conoces todos los tipos de desfibriladores que existen y cuáles son sus características.

Desde Neosalus queremos que tú también puedas salvar vidas con los equipos adecuados, por ello, si requieres de más información puedes ponerte en contacto con nosotros llamando al 900 52 56 78 o visitando nuestra web.

 

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